Síntomas y Diagnóstico del
Trastorno Negativista Desafiante (TOD)
La mayoría de los síntomas
observados en niños y adolescentes con este trastorno
también se observa a veces en niños y adolescentes
que no lo padecen, especialmente alrededor de los 2 ó
3 años de edad o durante la adolescencia. Muchos jóvenes,
principalmente cuando están cansados, con hambre o disgustados,
tienden a desobedecer, discutir con sus padres y desafiar su
autoridad. Sin embargo, en los niños y adolescentes que
padecen el Trastorno de Conducta Oposicionista y Desafiante,
estos síntomas se presentan en forma más frecuente,
sistematicamente e interfieren con el aprendizaje, la adaptación
en la escuela y, algunas veces, con las relaciones personales
del adolescente.
El trastorno parece
molestar más a las personas que rodean que al propio
niño o adolescente que lo presenta. Los jóvenes
suelen carecer de amigos y perciben las relaciones humanas como
insatisfactorias.
A pesar de tener un nivel de
inteligencia adecuado, su rendimiento académico es bajo,
ya que se niegan a participar, se resisten ante las demandas
externas e insisten en solucionar sus problemas sin la ayuda
de los demás.
Como consecuencias secundarias
a estas dificultades suelen tener una baja autoestima,
escasa tolerancia a la frustración, ánimo deprimido
y accesos de cólera.
Los adolescentes pueden beber alcohol o
utilizar sustancias ilegales. Con frecuencia este trastorno
evoluciona hacia un Trastorno de Conducta.
A. Para diagnosticar el Trastorno Negativista
Desafiante se deben tomar en cuenta los siguientes criterios,
los cuales deben tener una duración de por lo
menos 6 meses, y por lo menos presentarse cuatro
(o más) de los siguientes comportamientos:
B. El Trastorno provoca deterioro
clínicamente significativo en la actividad social, académica
o laboral.