Curso y/o Pronóstico
El curso y pronóstico del Trastorno Negativista
Desafiante dependen de muchas variables, entre las que se incluye
la gravedad del trastorno, la estabilidad a lo largo del tiempo,
la presencia de otros trastornos (como Trastorno Disocial, Trastornos
del Aprendizaje, Trastornos del Estado de Animo y Trastornos
de Abuso de Sustancias) y el grado de integridad familiar.
Alrededor de 25 de cada 100
niños a los que se les hace el diagnóstico de
Trastorno Negativista Desafiante puede ser que no se ajusten
a él después de unos años. En estos casos,
se desconoce si los criterios se aplicaron a niños cuyo
comportamiento era normal desde el punto de vista evolutivo
o si el trastorno remitió espontáneamente. Estos
pacientes tienen el mejor pronóstico.
Los pacientes en los que el
diagnóstico persiste pueden mantenerse estables o comenzar
a violar los derechos de los demás y así desarrollar
un Trastorno de Conducta (ver Trastorno de Conducta).
Por lo tanto, el pronóstico de los niños y jóvenes
con un Trastorno Negativista Desafiante depende de alguna manera
del grado de funcionamiento familiar y del desarrollo de otras
psicopatologías.
Tratamiento para el Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD)
El tratamiento fundamental del Trastorno Oposicionista
Desafiante es la psicoterapia individual y familiar, en la cual
se resaltan nuevas formas efectivas de comunicación y
convivencia, disminuir la habituación de los miembros
al conflicto.