Especialización en psiquiatría infantil  
   
     
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

“DIVISIÓN DE ESTUDIOS DE POSGRADO E INVESTIGACIÓN
SUBDIVISIÓN DE ESPECIALIZACIONES MÉDICAS”

PLAN ÚNICO DE ESPECIALIZACIONES
MÉDICAS EN:

“PSIQUIATRÍA INFANTIL Y DE  LA ADOLESCENCIA”

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

Dr. Juan Ramón De La Fuente. 
Rector

Mtro. Xavier Cortés Rocha
Secretario general

Dr. Leopoldo Henri Paash Martinez
Secretario administrativo

Dr. Salvador Malo Álvarez
Secretario de planeación

Dr. Francisco Ramos Gómez
Secretario de asuntos estudiantiles

Mtro. Gonzalo Moctezuma Barragan
Abogado General


FACULTAD DE MEDICINA

Dr. Alejandro Cravioto.
Director

Dr. Hugo Aréchiga Urtuzuástegui
Jefe de la división de estudios de posgrado e investigación

Dr. Antonio Caso Marasco
Secretario académico

Dr. Pelayo Vilar Puig
Jefe de la Subdivisión de Especializaciones Médicas

Dr. Sergio Durand Oliver
Secretario Técnico

Dr. Bernardo Pintos Aguilar
Jefe del Departamento de Desarrollo Curricular


“DEPARTAMENTO DE SALUD MENTAL, PSICOLOGÍA MÉDICA Y PSIQUIATRÍA”

DR. ALEJANDRO DÍAZ  MARTÍNEZ
DIRECTOR

DRA. CLAUDIA FOLLOUX
COORDINADORA DEL POSGRADO EN PSIQUIATRÍA

DRA. SILVIA ORTIZ LEÓN
COORDINADORA DEL POSGRADO EN PSIQUIATRÍA INFANTIL Y DE LA ADOLESCENCIA Y JEFE DEL DEPARTAMENTO CLÍNICO

“PSIQUIATRÍA INFANTIL Y DE LA ADOLESCENCIA”
(Plan Único de Especializacines Médicas)

  1. Antecedentes históricos de la especialidad.
  2. Fundamento de la estructura académica. Funciones profesionales del médico.
  3. Estructura académica del plan único.
  4. Propósitos de la enseñanza.
  5. Organización didáctica.
  6. Pérfil del egresado.
  7. Metodología educativa.
  8. Programa de estudios y duración de la especialidad.
  9. Programa de estudios del seminario de investigación I, II.
  10. Programa de estudios del seminario de educación.

PRESENTACIÓN

El Plan Único de Especializaciones Médicas es un proyecto de modificación completa a los cursos de especialización reconocidos por la Facultad de Medicina de la UNAM, que a partir del año lectivo 1994-1995 ha venido sustituyendo a los planes de estudios que se desarrollan en los escenarios clínicos de la Secretaria de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, los Servicios Médicos de PEMEX y demás dependencias públicas y privadas que participan en este nivel de estudios de posgrado.

                     En esta reforma educativa, sin precedentes en nuestro país, se establecieron acuerdos por consenso entre la Facultad de Medicina y las principales instituciones nacionales de salud que ponen al día el proceso de información de especialistas y atienden a los aspectos cualitativos de la enseñanza, en aras de lograr egresados capaces de desarrollar una práctica profesional de alta calidad, que garanticen mejores niveles de salud para la sociedad mexicana.

El carácter innovador que sustenta la filosofía educativa y la normatividad pedagógica del Plan Unico estriba, particularmente, en su estructura y organización académica, común a todas las especialidades, en torno a las tres funciones profesionales sustantivas del médico –atención médica, investigación y educación-, y en la conducción de un enfoque metodológico para la enseñanza de la medicina especializada centrado en la solución de problemas de atención médica, ya sea de prevención, diagnóstico, tratamiento o rehabilitación.

La metodología educativa propuesta supone una relación bidireccional ininterrumpida entre la teoría y la práctica, donde la búsqueda del conocimiento surge como una necesidad ante las situaciones reales de la práctica médica cotidiana, logrando que el conocimiento se revalora a partir de su confrontación con dicha practica. Esta relación Práctica-Teoría-Práctica es lo que permite al alumno avanzar sigificativamente en el dominio de las destrezas que habrá de mostrar en el trabajo de atención médica que le compete como especialista.

                     Con este enfoque, que sitúa al quehacer de la atención médica como eje conductor del desarrollo de los cursos de especialización, se aspira a superar la noción de educación médica circunscrita a una serie de sesiones de instrucción teórica en el aula, desvinculadas de la práctica profesional cotidiana. En contraparte, se supone privilegiar las actividades del grupo de alumnos para la reflexión, análisis y la explicación amplia de los casos problema de salud que enfrentan los diversos especialistas médicos. Acorde con lo anterior, los logros educativos postulados en el Plan Unico como deseables, guardan correspondencia con el perfil del egresado de las especializaciones y hacen referencia a la competencia real del estudiante para desempeñar adecuadamente su papel profesional.

En suma, el Plan Único de Especializaciones Médicas representa un hecho singular para el posgrado médico, pues busca armonizar las expectativas, propósitos educativos y asistenciales, en pos de una mejor y más efectiva colaboración interinstitucional que nos prepare, como país, para afrontar los retos del futuro con mayor calidad académica y competitividad profesional.
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ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA ESPECIALIDAD

                     En las primeras décadas del siglo XX, la psiquiatría infantil encuentra sus propios métodos y se separa como especialidad  propiamente dicha, tanto de la psiquiatría de adultos como de la pediatría. En 1973 se celebró en París el primer Congreso Internacional de Psiquiatría Infantil.

                     El primer servicio de Psiquiatría infantil en nuestro país, se organizo en el hospital infantil de México, bajo la coordinación de Ramón de la Fuente, quien con la participación de otro grupo de psiquiatras se constituyeron en los pioneros de la psiquiatría infantil institucional en México. En esos años, el Dr. Federico Gómez, director de dicho hospital y brillante médico mexicano, sentaba las bases de lo que sería, en general, la pediatría mexicana.

Como en otros países, la psiquiatría infantil, al integrarse como disciplina médica, se fortaleció con enfoques médico-pedagógicos, siendo la Clínica de la Conducta de la Secretaría de Educación Pública el lugar en el que se abordaron inicialmente los aspectos psiquiátricos de los escolares. La coordinación de estos trabajos estuvo a cargo, inicialmente, de José Luis Patiño y más delante de Rafael Velasco Fernández.

                     En 1966 se inauguró el Hospital Juan N. Navarro, cuyo servicio especializado se dirigió a niños y adolescentes. Los doctores Jorge Velasco Alzaga y Dario Urdapilleta lo dirigieron en los primeros años.

La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México reconoce las particularidades de la paidopsiquiatría con la creación, a instancias del maestro Ramón de la Fuente en 1971, del curso de psiquiatría infantil y de la adolescencia, del cual él mismo ha sido profesor titular, y en el cual se ha formado la mayoría de los especialistas en psiquiatría infantil de México.

                     En el curso universitario han participado en forma destacada durante los últimos años, los doctores: Manuel I. López Gómez, Gregorio Katz, Marcelo Salles y Juan Manuel Sauceda, lo mismo que otros profesores del Departamento Psicología Médica, Psiquiatría y Salud Mental.

                     El Instituto de Salud Mental  “Dr. Jorge Velasco Alzaga” y el servicio de psiquiatría infantil del Instituto Nacional de Pediatría han brindado asistencia, durante los últimos años, a niños, a adolescentes y a familias, mediante los más modernos enfoques médicos y sociales, en los cuales la familia ocupa un lugar destacado.
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FUNCIONES PROFESIONALES DEL MÉDICO

                     En la actualidad se pueden distinguir en una práctica médica de alto nivel de calidad, tres funciones profesionales sustantivas: la prestación de atención médica, el desarrollo de la investigación y las actividades educativas.

                     Estas tres funciones, entorno a las cuales se organiza el Plan Unico de Especializaciones Médicas, conforman un ejercicio profesional en el cual, la atención médica de origen y razón de ser a la investigación, y la función educativa representa el vehículo que permite la integración constante acción-información-acción.

                     En los párrafos siguientes se caracteriza y define cada una de ellas, de acuerdo con la filosofía educativa que sustenta la presente propuesta metodológica para la formación de los especialistas médicos.

                     La atención médica es la función profesional que desempeña el médico cuando aplica el conocimiento y la tecnología de la medicina –y de otras disciplinas afines- al manejo de un problema particular de salud, de personas o de grupos, en el marco de una interacción social entre el médico y quien requiere de sus servicios. Esta atención ocurre en el seno de diversos grupos sociales –familia, escuelas, empresas, equipos deportivos-, y se efectúa en espacios muy diversos;  en el domicilio del paciente, la cama del hospital, en el consultorio y la sala de urgencias, en el laboratorio de análisis clínicos, el gabinete de imagenología, el servicio de anatomía patológica, en la comunidad y otros ámbitos. Su realización se expresa en la asistencia oportuna al paciente o a grupos de individuos, a través de actividades múltiples; sea ya una consulta, o examen clínico, una inmunización, o consejo genético, una intervención quirúrgica o procedimiento diagnóstico, un estudio histopatológico; en fin, un sin número de actividades que involucran la aplicación del saber en las diversas formas profesionales de ejercer la practica médica.

                     En los cursos de especialización las actividades de atención médica se constituyen en espacios de aprendizaje, mediante la aplicación permanente de los conocimientos adquiridos por los alumnos y en el desarrollo de habilidades intelectuales y destrezas necesarias para la solución de los problemas de salud, propios de su ámbito especializado de acción profesional.

Acorde con lo anterior, y como componente fundamental de los servicios de salud, la función de atención médica comprende: el conjunto de actividades que, a través de medios directos e indirectos sobre las personas, promueven la salud y permiten la prevención de las enfermedades, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación.

                     La mejor comprensión de la relación salud-enfermedad, fenómeno multicausal en el cual –sobre un sustrato biológico-, confluyen factores psicosociales, culturales, económicos y ambientales que lo explican, ha ido cambiando la situación de la investigación médica en las últimas décadas. Los ensayos clínicos controlados, el aspecto colectivo de las enfermedades y la investigación de operaciones en los servicios de salud van alcanzando importancia creciente, hasta transformar en forma visible el panorama de la investigación en este amplio ámbito.

                     La investigación como producto de la insatisfacción del médico con el conocimiento del que dispone, aunada a su curiosidad sistemática y el deseo persistente de conocer más, comprende las indagaciones que se realizan con el objeto de avanzar en el conocimiento relacionado tanto con la prevención y diagnóstico, como con la terapéutica y la rehabilitación. Está ligada, así mismo, a mejorar la calidad de la atención médica y de la prestación individual y a hacer llegar a toda la población las mejores posibilidades que brinda la medicina actual.

Desde esta perspectiva la investigación que realizan los especialistas médicos en su ámbito específico, persigue la consecución de un profundo conocimiento acerca de los complicados procesos individuales y sociales que condicionan, prolongan, agravan, atenúan o revierten la expresión de los problemas de salud; así como el amplio dominio en el manejo de los mejores recursos disponibles para predecirlos y modificarlos, así como optimizar los procesos de enseñanza-aprendizaje conducentes.

                     El especialista médico encuentra un limitado campo de acción para la investigación entorno a su quehacer cotidiano. La consulta clínica, la realización e interpretación de estudios de gabinete y laboratorio, el manejo de esquemas terapéuticos y de rehabilitación, las actividades de promoción a la salud; en suma, cualquier espacio, procedimiento o material dispuesto para la atención médica es fuente natural de problemas de conocimiento propios del especialista médico. Así, las funciones de investigación y de atención médica no se excluyen entre sí, sino que se complementan y se muestran como una secuencia continua que es esencial para el progreso de la medicina y el bienestar humano.

                     La investigación vinculada con el quehacer de la atención médica –de enorme diversidad y posibilidades-, es de bajo costo, pues lo que procura es “recuperar de la rutina” las actividades cotidianas de atención médica y educación, mediante una perspectiva metodológica de conocimiento que sitúa a la actividad heurística como criterio racionalizador de la práctica profesional.

                     La factibilidad de esta investigación depende no tanto de los recursos como de los valores y actitudes del personal, de su espiritu reflexivo y pensamiento crítico, de su afán de progreso, de su capacidad de imaginación creativa y del dominio de la metodología que sea capaz de aplicar. La actitud inquisitiva, la tendencia a someter a prueba las doctribas aceptadas y el deseo de obtener mayor certidumbre en alguna desición médica, redundan inevitablemente en la superación académica del personal de salud y en la calidad de los servicios que se prestan. Este enfoque de la investigación en medicina nos permite superar la añeja concepción de tal actividad como espacio independiente y aislado de la atención médica.Regresar índice.

                     A guisa de corolario podemos definir a la investigación médica como: el conjunto de actividades realizadas bajo un proceder sistemático, controlado, reflexivo y crítico, orientado hacia el desarrollo de un cuerpo organizado de conocimientos acerca del origen, expresión y detección de los problemas de salud, así como los mejores recursos y procedimientos para preservarla y restaurarla.

                     Resulta conveniente exponer algunas acotaciones acerca del significado y alcances que el proceso educativo de los especialistas médicos tiene la realización de la función de investigación.

                     En el caso de la medicina, el personal se encuentra en un medio donde el conocimiento se transforma dia a dia, y la existencia de un vigoroso desarrollo de nuevas y muy definidas tecnologías, le plantean el imperativo de renovar su formación académica con el fin de alcanzar un perfeccionamiento que le permita conocer, comprender, valorar y aplicar los progresos científicos y tecnológicos en beneficio de sus pacientes.

                     En la consecución de estos logros educativos que coadyuven a interiorizar el valor y hábito del perfeccionamiento y actualización permanente, es donde la función de investigación cobra su mayor relevancia para la formación del especialista. En este sentido incrementar la calidad del “saber hacer” conlleva al médico a enfrentars a un sinnúmero de publicaciones procedentes de las fuentes más diversas, cuyo rigor metodológico no siempre es suficiente para sustentar resultados válidos, confiables y generalizables en su práctica médica.

                     Al emprender el análisis de la literatura científica en el terreno de la propia especialidad –en particular los informes de investigación-, el médico tiene que ser selectivo para decidir cuáles revissar –por tener un mérito particular-, y cuáles desechar –por su limitado alcance respecto al valor de los hallazgos-. Asegurar que el especialista médico desarrolle la habilidad de recopilar información y la capacidad de análisis necesaria para discriminar su utilidad, implica, consecuentemente, ejercitarlo en el dominio de criterios metodológicos que le permitan normar su juicio respecto a la educación de un plan de investigación, a su rigurosa realización o al análisis lógico de los hallazgos del estudio.

                     Por su parte, la función educativa representa una consecuencia natural del quehacer de la atención médica. La formación del médico solo es concebible cerca del profesional que, al tiempo que realiza su quehacer, adiestra a un grupo de aprendices que lo auxilian en las tareas de atención a la salud.

                     La validez de dicho modelo pedagógico a través de la historia, a conducido a concebir la enseñanza de la medicina y la atención médica como dos partes fundamentales de un todo que no puede desvincularse a riesgo de perder su escencia. La enseñanza en la atención directa de los problemas de salud, donde el alumno –como parte de su aprendizaje-, observa, discute y desempeña tales actividades –bajo asesoría y supervisión del personal médico de mayor experiencia-, constituyeel más eficaz procedimiento para que los alumnos se ejerciten en el desempeño de sus funciones profesionales mediante la solución de sus problemas.

                     Las acciones educativas del médico se realizan no solo en el aula, sino –principalmente y de manera natural- en el consultorio, en la comunidad, la sala de hospitalización, el quirófano, el laboratorio y cualquier otro espacio donde ocurre el quehacer de la atención médica. Cotidianamente el médico se ve involucrado en actividades educativas, sea ya que las diriga a los individuos (en lo que atañe a su enfermedad), a grupos sociales (en materia de salud), o bien, a sus colegas y alumnos (en asuntos profesionales).

                     En la actualidad ya no se concibe que el futuro especialista médico concluya sus estudios sin haber realizado una reflexión crítica acerca del propio proceso educativo en el que ha estado inmerso, y sin haber participado en el diseño, la supervisión, asesoría, y conducción de actividades educativas hacia el enfermo y la comunidad, y haber intervenido en la formación de las nuevas generaciones de profesionales de la salud. Merced a la realización de la educación médica desde los tiempos más remotos, las sociedades humanas han preservado su herencia cultural acerca de la salud y la enfermedad, y han evolucionado hacia el progreso actual de la medicina.

                     Acorde con lo antedicho, la función educativa del médico, en su ascepción más amplia se puede definir como: el conjunto de actividades destinadas a la formación e información de las personas acerca de los contenidos culturales propios del saber y el quehacer de la medicina.

Regresar ínidce.

                     En el Plan Único de Especializaciones Médicas, cada una de estas funciones profesionales da lugar a las actividades académicas (o asignaturas) que los alumnos habran de acreditar en cada año lectivo ante la Universidad, independintemente del curso de especialización en que esten inscritos.Regresar índice.

                     Con el objeto de proporcinar el enfoque multimetodológico e interdiciplinarlo inherente al ámbito de la práctica médica especializada, el Plan Único de Especializaciones Médicas adopta la estructura académica que se especifica a continuación.

PROPOSITOS DE ENSEÑANZA

Desde la perpectiva de la enseñanza, el plan de estudios se propone:

Ejecitar al alumno en el dominio del conocimiento, de los métodos y las técnicas preventivos, diagnósticos, terapéuticos y de rehabilitación ante los casos-problema de salud propios del ámbito de su especialidad.

Promover una actuación profesional con sentido crítico ante los problemas médicos de su competencia, que procure la búsqueda de su fundamentación científica y de respuestas pertinentes ante los interrogantes que ellos plantean.

Proveer las condiciones de doscencia médica que estimulen en el alumno el pensamiento reflexivo y el quehacer humanista de sus actividades de atención médica.

Facilitar la comprensión del proceso salud-enfermedad como un fenómeno integral determinado por condiciones individuales, sociales e históricas.

Favorecer el análisis de la literatura médica pertinente a su ámbito especializado de acción para su aploicación reflexiva y crítica en las actividades de atención médica.

Prporcionar la interacción productiva con el personal de salud en la atención de los problemas médicos en su especialidad.

Estimular el análisis de las condiciones sociales e institucionales en las que se realizan la práctica y la educación médicas.

Regrear índice.

                     El Plan Único de Especializaciones Médicas contempla cursos de especialización de dos a cinco años de duración, tiempo durante el cual el alumno debe dedicar 40 horas semanales para la realización de las actividades académicas (asignaturas) que lo conforman. La preparación de las mismas requiere, además, un minimo de 10 horas semanales de estudio individual.

                     La duración en años y requisitos previos de posgrado de otra especialidad médica para ingresar a cada curso de especialización comprendido en el Plan Único, se especifican en el cuadro 1.

                     El plan de estudios se organiza en ciclos lectivos anuales y esta conformado por cuatro actividades académicas (un trabajo y tres seminarios) en torno a la función profesional sustantiva: la atención médica, origen y razón de ser de las funciones de investigación y educativa; que, acorde con los propositos de enseñanza, merecen menor profundización.

                     Los cuadros 2, 3 y 4 especifican, según las funciones profesionales en torno a las cuales se oranizan los estudios de especialización médica, el nombre del as actividades académicas (asignaturas), su ubicación anual y su carga académica en horas, de acuerdo con las duracion de los cursos.

CUADRO No. 1

DURACIÓN EN AÑOS Y ESTUDIOS PREVIOS DE POSGRADO QUE REQUIERENLOS CURSOS DE ESPECIALIZACIÓN MÉDICA COMPRENDIDOS EN EL PLAN ÚNICO

 

ESPECIALIDAD

Estudiosa previos posgrado

Duración del curso

Total de estudios

1

ALERGIA E INMUNOLOGÍA CLINICA

 

2 MI

2

4

2

ALERGIA E INMUNOLOGÍA PEDIÁTRICA

3 P

2

5

3

ANATOMÍA PATOLÓGICA

0

3

3

4

ANESTESIOLOGÍA

0

3

3

5

ANESTESIOLOGÍA PEDIÁTRICA

2

5

6

ANGIOLOGÍA Y CIRUGÍA VASCULAR

1CG

3

4

7

BIOLOGÍA DE LA REPRODUCCIÓN HUMANA

4 MI, 4 GO 6 E

2

6

8

CARDIOLOGÍA

2 MI

3

5

9

CARDIOLOGÍA PEDIÁTRICA

3P

2

5

10

CIRUGÍA CARDIOTORÁCICA

2 CG

4

6

11

CIRUGÍA CARDIOTORÁCICA PEDIÁTRICA (*)

1P + 4CP

3

8

12

CIRUGÍA GENEAL

0

4

4

13

CIRUGÍA ONCOLÓGICA (ADULTOS)

4 CG

3

7

14

CIRUGÍA PEDIÁTRICA

1 P

4

5

15

CIRUGÍA PLÁSTICA Y RECONSTRUCTIVA

3 CG

3

6

16

COLOPROCTOLOGÍA

2 CG

2

4

17

COMUNICACIÓN, AUDIOLOGÍA Y FONIATRÍA

0

3

3

18

DERMATOLOGÍA

1 MI

3

4

19

DERMATOLOGÍA PEDIÁTRICA

3 P

2

5

20

DERMATOPATOLOGÍA

1 MI + 3 D

2

6

21

ENDOCRINOLOGÍA

2 MI

2

4

22

ENDOCRINOLOGÍA PEDIÁTRICA

3P

2

5

23

EPIDEMIOLOGÍA

0

3

3

24

GASTROENTEROLOGÍA

2 MI

3

5

25

GASTROENTEROLOGÍA Y NUTRICIÓN PEDIÁTRICA

3 P

2

5

26

GENÉTICA MÉDICA

0

3

3

27

GERIATRÍA

4 MI

2

6

28

GINECOLOGÍA Y OBTETRICIA

0

4

4

29

HEMATOLOGÍA

1 MI

2

3

30

HEMATOLOGÍA PEDIÁTRICA

3 P

2

5

31

INFECTOLOGÍA

3P ó 3 MI

2

5

32

MEDICINA DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEPORTIVA

0

3

3

33

MEDICINA DE REHABILITACIÓN

0

3

3

34

MEDICINA DEL ENFERMO EN ESTADO CRÍTICO

2 MI ó 2 A

2

4

35

MEDICINA DEL ENFERMO PEDIÁTRICO EN ESTADO CRÍTICO

3 P

2

5

36

MEDICINA DEL TRABAJO

0

2

2

37

MEDICINA FAMILIAR

0

3

3

38

MEDICINA INTERNA

0

4

4

39

MEDICINA LEGAL

0

2

2

40

MEDICINA MATERNO FETAL (*)

4 GO

2

6

41

MEDICINA NUCLEAR

0

3

3

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CUADRO No. 1 (continuación)

DURACIÓN EN AÑOS Y ESTUDIOS PREVIOS DE POSGRADO QUE REQUIEREN LOS CURSOS DE ESPECIALIZACIÓN MÉDICA COMPRENDIDOS EN EL PLAN ÚNICO